Ante tanto ruido, el silencio es hablar Ya lo ha decidido: no se va a meter Su cuerpo dormido ya no quiere ser Un sueño más. Ese rumbo delante, no es rumbo detrás Es ruido constante quien manda esta vez El fuego te quema, aunque no lo ves Y corre nomás De los que se pierden con sólo empezar De los que cansados, quieren correr Siempre en el desierto puede llover Corre un tonto corazón, corre tras una ilusión. Subiendo a una cima más baja que el mar, ya lo ha decidido: no va a volver. Detrás de las pieles empieza a crecer un cuerpo nomás. Y estalló un corazón desangrado de ver, casi sin luz. Corrió solo, solo, solo...