Te tuve una noche de verano, yo estaba muy solo, tú soñando. Yo nada te quise confesar de mÃ, tú nunca quisiste hablar de ti. Nacieron las seis de la mañana y un rayo de amor en mi ventana. De pronto el recuerdo de un hogar sin calor me hizo sentirme pecador.
Vete, tú que eres libre como el viento no escuches mi lamento, vete, por favor, vete, no mires hacia atrás. Vete, aunque se muera mi alegrÃa, aunque me seque en vida, vete, por favor, vete, hazlo por mÃ.
Lo que era deseo y aventura se fue revistiendo de ternura, pero una mañana puede huir de tu amor como aquel que roba una flor.
Vete, tú que eres libre como el viento no escuches mi lamento, vete, por favor, vete, no mires hacia atrás. Vete, aunque se muera mi alegrÃa, aunque me seque en vida, vete, por favor, vete, hazlo por mÃ. Hazlo por mÃ. Hazlo por mÃ. Hazlo por mÃ..